En simulación, confiar ciegamente en el software es un error crítico. Correr un CFD es el 50% del trabajo; el otro 50% es el juicio ingenieril para validar si los resultados son reales.
Para que tu simulación sea una herramienta de decisión y no solo un render, sigue estos 7 pilares de validación:
1️⃣ La Física manda: ¿El flujo y las presiones tienen sentido lógico? Si contradice la termodinámica, está mal. 🧠
2️⃣ Condiciones de Contorno: Verifica entradas, salidas y paredes. Un error aquí arruina todo el modelo. 🔳
3️⃣ Independencia de Malla: Si al refinar la malla tus resultados cambian drásticamente, aún no tienes una solución fiable. 🕸️
4️⃣ Convergencia Real: No bastan los residuos bajos; monitorea que las fuerzas y flujos de masa se estabilicen. 📈
5️⃣ Balances de Masa y Energía: Lo que entra debe ser igual a lo que sale. Es la ley de oro. ⚡️
6️⃣ Idoneidad del modelo de Turbulencia: Elige según el número de Reynolds y el régimen de flujo, no por conveniencia. ✈️
7️⃣ Validación Externa: Contrasta con datos empíricos, teoría o túnel de viento siempre que sea posible.📊
Conclusión: El CFD no trata de imágenes llamativas, sino de certeza técnica. El software da los datos, pero tú das la firma.